Buscando la verdad…

Archivo para noviembre, 2012

Educación, metodologías y crisis

Últimamente, en los medios de comunicación, se está hablando mucho de la educación. Pero, al contrario de lo que nos gustaría, no desde el punto de vista de cuales son las necesidades del niño o que metodología es mejor, sino desde el punto de vista puramente conómico y de destrucción masiva que las políticas neoliberales impuestas desde Bruselas (y cumplidas con sumo placer por parte del gobierno acutal de Mariano Rajoy).

Pero lo bueno que de siempre han tenido las crisis, es que es un buen momento para poner todo en duda y rehacerlo de nuevo. Es el momento de hacer todas esas preguntas y cuestionarlo todo. De esta manera se evoluciona y se mejoran las cosas. por desgracia la realidad nos apremia a un momento económicamente difícil, y que está relegando a la educación a algo solo disponible para quien pueda pagarselo.

Pero… ¿Realmente merecía la pena este sistema educativo?. Con las cifras del informe Pisa en las manos, que actualemente es el único referente mínimamente objetivo que tenemos, somos uno de los países desarrollados con peores resultados (ver entrada en wikipedia, con datos de 2009). A esto hay que añadirle un fracaso escolar de en torno al  30% que, curiosamente, no nos hace saltar las alarmas. La crisis económica no ha hecho más que acentuar la mala marcha de un sistema que ya de por sí no funciona muy bien.

Cambiar el sistema

Quizá pueda parecer radical, pero ¿que y porqué enseñamos a nuestros hijos?¿que pretende el actual sistema de educación? La respuesta es sencilla si cogemos un libro de historia. Nuestro sistema educativo actual no es más que la continuación del sistema educativo Prusiano, que propugnaba la escolarización gratuita, obligatoria y estatal. Basado en este principio, se creó el sistema educativo de occidente, con el objetivo claro de crear “engranajes” para el sistema productivo. No es su objetivo crear ciudadanos, sino máquinas de trabajar. Un sistema basado en recibir una nota en base a un sistema prefijado según unos contenidos previstos y que hay que aprender al mismo tiempo, si quieres tener alguna probabilidad de éxito en esta sociedad. Incluso la sirena del colegio recuerda a la de una fábrica, que marca inexorablemente los horarios y las actividades. El sistema educativo, tal y cual está presentado,  consiste en practicar los experimentos de condicionamiento clásico de Paulov sobre nuestros hijos.

De esta forma, cohartamos de forma directa la creatividad y el desarrollo de la inteligencia en nuestros niños y jóvenes. Este sistema parece obviar la curiosidad innata en el ser humano y su capacidad de aprendizaje. La realidad es otra bien distinta y descubrimos, con gran asombro, que niños etíopes, analfabetos y sin ninguna clase de formación previa son capaces, sin que nadie len enseñe, no ya solo a utilizar una tablet con Android, sino que son capaces de “hackearla” para poder acceder a posiblidades que no se les ha dicho que existian. ¿Tiempo necesario? 5 meses (entrevista original en la BBC).

Pero desde luego existen múltiples alternativas, basadas en potenciar la inteligencia y creatividad el niño, independiente mente de su edad o del curriculum a conseguir, basado en sus capacidades personales y fomentando su interes personal. El que más fuerza está teniendo en estos días es el método Montessori, que:

Se caracteriza por poner énfasis en la actividad dirigida por el niño y observación clínica por parte del profesor. Esta observación tiene la intención de adaptar el entorno de aprendizaje del niño a su nivel de desarrollo. El propósito básico de este método es liberar el potencial de cada niño para que se autodesarrolle en un ambiente estructurado.

Es decir, es un sistema basado en las capacidades del propio niño y no de las capacidades prefijadas que le queramos transmitir. Este y otros métodos podemos verlos analizados en el documental “La educación Prohibida“.

Pero desde el mundo educativo más tradicional ya empiezan a haber voces discordantes y nos podemos encontrar con que profesores del prestigio de Enrique Dans, ponen en completa duda la metodología con la que enseñamos a nuestros hijos. ¿Es eficiente, o simpelmente razonable, seguir enseñando a nuestros hijos a memorizar datos basados en un libro de texto?.

  Quizá como padres deberíamos plantearnos no solo si nuestros hijos van a aprender, sino que y como lo van a aprender, que valores queremos que les transmita esa educación y cual va a ser su utilidad en un futuro. Porque, por favor, que alguien me recuerde cual es la utilidad en la vida diaria de aprenderse de memoria la lista de los reyes godos.

 Educación y economía

En el centro del debate, sin embargo, siempre está el peso del coste en educación para el estado. Y en el actual estado de crisis parece que para los estados, a pesar de que la UNESCO recuerde que “por cada dólar invertido la educación y formación de jóvenes se puede obtener quince veces más en crecimiento económico“, la educación es un gasto y no una inversión, que debe ser adelgazada a pasos agigantados, reduciendo de forma drástica toda inversión en este sentido y dejándonos en una situación de desamparo total.

Pese al evidente adoctrinamiento del sistema educativo prusiano impuesto, el estado debe de seguir siendo el garante y financiador de la educación ya que esta es la única manera de que ésta no se vuelva un recurso propio para ricos, tal y como hemos visto en otras épocas históricas. Todos debemos tener las mismas posibilidades de acceder a la educación. Sin esa base, la sociedad caerá otra vez. Y la ignorancia nos sale bastante más cara.

Solo un cambio en estas políticas y en esa mentalidad de ver la educación como una forma de conseguir material productivo, conseguirá que salgamos del bache. Porque esta no es una crisis sólamente financiera. Esta solo ha dejado al descubierto que todo iva mal.

 

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